Lo primero que menciono al hablar de Jardines digitales es que se trata de una metodología. Mucho antes de ser una herramienta o plataforma es sin duda un hábito, una forma de encarar la práctica de la narración.
Esa metodología versará sobre la costumbre de publicar, desde el momento de tener una idea, una «nota» en tu jardín. Esa nota es un post, podrá convertirse en otra cosa más adelante, pero de momento se parece más a un mensaje a tí mismo.
Creo que está es la mayor dificultad que vamos a encontrar. Romper con la barrera de lo público, del voyeurismo de conocer la génesis de una idea, incluso mal escrita y expresada.
Pero si logramos dar inicio es muy probable que podamos seguir la senda. Consultar nuestro jardín como quién va sobre su bloc de notas y empieza a hojearlo y manosearlo.
De esto mismo estoy hablando.
Reposts