Decálogo de prácticas culturales de código abierto

Imagen sacada de https://www.minipimer.tv/index1f6b.html?p=1492

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Al igual que este blog donde te encuentras ahora, el Decálogo de prácticas culturales de código abierto tiene un para qué muy parecido:

Lo que ante todo nos ha llevado a escribir este libro es el deseo de producir y compartir conocimiento. Queríamos experimentar con otros modos de trabajo colaborativo; disfrutar y aprender de un proceso de escritura colectiva que no sabíamos hasta dónde nos iba a llevar. Es decir, escribir suele ser una actividad solitaria, siendo éste uno de los retos que planteaba el proyecto: ver hasta dónde el proceso de escritura puede ser compartido.

En esta ocasión va para La Buchaca un texto que me inspiró ya en su día (tendrá ya unos 4 ó 5 años) cuando lo leí y que de hecho me llevó a hacer una especie de fork en mi texto de comunicación de código abierto para una gestión cultural contemporánea. Con el especial cariño además de haber conocido (todavía digitalmente a mi pesar) a Susana Serrano (@Susana_Serrano_) a través de este texto y que participó presentando las lógicas que en el nos cuentan en el HackMeeting de Cochabamba de 2012 dedicado a la Cultura Abierta en todas sus variantes.

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El libro fue escrito a modo de booksprint por Maria Ptqk (@ptqk), Marga Padilla (@cien_margaritas), Txelu Balboa (@volantebb)Sofía Coca (@preescolar)Jose Luis de Vicente (@jldevicente),  Jaron Rowan (@sirjaron), Marta G. Franco (@teclista)Jara Rocha (@jararocha), Kamen Nedev (@kamen)Pedro Soler (@pedrosoler)Susana Serrano (@Susana_Serrano_),  Maite Fernández (@cacharritox)Josean Llorente (@josianito), Eva Calavia y David Orriols.

Cuando realizamos una acción comunicativa, como es el caso de escribir un texto con vista a compartirlo abiertamente, es más que necesario explicar en quién estamos pensando cuando escribimos. De esta forma ayudamos de inicio a que quien lo encuentre pueda saber en qué estabas pensando cuando lo escribías, y más a tantas manos como es el caso, y más que podrán aparecer. Aquí la explicación que nos dan:

¿Para quién es este proyecto?

Este proyecto está dirigido a todas aquellas personas que tengan interés en reflexionar o conocer más acerca de una manera de entender las prácticas artísticas y culturales que hemos llamado aquí de «código abierto». Como hemos indicado anteriormente, entendemos este texto como una herramienta para la mediación, y nuestro deseo es que su acceso, modificación y reutilización pueda ser amplia y diversa.

Sí que es cierto que por abordar temas concretos relacionados con el ámbito cultural entendemos que es probable que sea más del interés de personas que se mueven en este contexto, pero no hemos pensado en ellas exclusivamente. Ni tampoco va dirigido a las personas que comparten las mismas ideas que nosotras. Nuestro intento pretende ir más allá de ir dirigido a las «peers», nuestras pares o iguales, nuestro círculo de afinidad, nos gustaría que fuese recibido por todas aquellas agentes y trabajadoras culturales, ya sea que nunca antes se hayan acercado a este tipo de metodologías y prácticas culturales, o incluso que se consideren abiertamente contrarias hacia algunas de las ideas que aquí se exponen.

Una previa antes de introducirnos al texto

Algunos extractos interesantes extraídos desde codigo-abierto.cc son el mejor abreboca para introducirnos a un texto vivo, orgánico… que todavía y siempre podrá editarse porque es de código abierto:

Comunidad. No basta con quererla hay que comprenderla.

¿Qué es la comunidad 2.0? Una red de cooperación mediada por una *interfaz. La interfaz pone las reglas del juego, “escucha” el rumor de la red y atiende sus demandas. La interfaz es permeable a la participación. No pisotea la red de cooperación, la respeta y la valora, porque el valor está en la red. La comunidad de código abierto, y lo que esta produce, es sentida por todos sus miembros como propio. Aunque lo que se produce puede tener una autoría personal clara y reconocida, la resultante de la cooperación multiplica la potencia productiva y esa potencia no es exactamente de nadie en particular.

Participación: del botón de “me gusta” a fotmas de autogobierno.

“No concebimos la participación como el acceso a instituciones o plataformas cerradas sino que al contrario la pensamos como la habilitación a procesos de toma de decisión colectivas marcadas por la temporalidad, la mutabilidad y la reflexividad. La participación se sostiene sobre procesos constantes de feedback entre los recursos, plataformas o instituciones y las comunidades que las explotan y construyen. La participación necesita de autonomía y conduce hacia formas de autogobierno”.

Mediaciones. Dispositivos culturales para el encuentro.

“Es clave entender las mediaciones como los órganos de aprendizaje de un proyecto o institución cultural. No se puede aprender de un ecosistema mirándolo siempre desde un dentro: es fundamental construir y mantener dispositivos de escucha activa que se encarguen de aprender de otros espacios, de otras comunidades, de otros modelos culturales, para volver con ideas nuevas que testear en su propia estructura. Para que no se cierre la comunidad, para evitar (si se quiere) situaciones de endogamia, para proveer de conflictos a un proyecto (y no ser un mecanismo de autocomplacencia), las mediaciones son también dispositivos de encuentro con su afuera”.

Transparencia hoy: un valor central en la cultura democrática contemporánea

“Dotar al proceso de transparencia significa habilitar el acceso a cada una de estas etapas, y si podemos acceder a ellas, es posible hacerlas más útiles y provechosas. (…) De todas las fases que componen el desarrollo de un proyecto creativo, tradicionalmente hemos tenido acceso sólo al resultado final. Si todas o algunas de las fases anteriores que antes eran opacas se vuelven transparentes, la relación de las usuarias con el proyecto y su autoría (sea individual o colectiva) cambia, pero además, es posible que se incorporen nuevas usuarias”.

Sostenibilidad. De lo ético a lo estratégico

“Antes de diseñar los parques públicos, las urbanistas soviéticas esperan a que caiga la nieve. ¿Por qué? Porque así son las personas que transitan diariamente por ese espacio quienes trazan de manera natural los recorridos que les resultan más convenientes. Sobre el rastro de esos pasos espontáneos, se diseña la estructura de los parques. Los llaman caminos del deseo. En el lenguaje común, los caminos del deseo son los atajos, los recorridos alternativos construidos a partir del uso que suelen aparecer en las zonas verdes de las ciudades. Son una forma de diseño bottom-up, de abajo hacia arriba. En un texto escrito para una serie de fotografías de Ismael Teira, Marisa Gómez los considera como “indicios de un espacio vivo, constantemente creado y destruido por quienes lo habitan” y como “el rastro visible de un acto político”. Citando a Gorgie R. Felix Perez-Hita nos dice: “La clave del caminito de deseo no es sólo que sea un sendero que haya hecho una persona o un grupo, sino que esté hecho contra la voluntad de alguna autoridad que querría que fuéramos por otro camino menos conveniente”.

P2P

“Las prácticas p2p se han extendido más allá de compartir archivos, fomentadas por soportes tecnológicos y por un marco institucional y normativo emergente (licencias libres como las *Creative Commons, entidades que promueven la cultura libre, etc), y permiten aflorar nuevas formas de pensamiento y de conciencia compartida. En palabras de George Siemens (2010), “la gente no piensa junta para llegar a determinadas conclusiones, sino que más bien cada uno de nosotros piensa por su cuenta y obtiene valor colaborativo de la conexión y la combinación de ideas”.

Afectos Ética de los cuidados. Poner la vida en el centro

“La relación de estas prácticas con la autogestión y los centros sociales es, en ocasiones, muy estrecha. Es el caso de los Ladyfest, festivales que se organizan bajo una ética que ha pasado del DIY (hazlo tú misma) al DIWO (hazlo con otras). El caso de Ladyfest, representa, además, un ejemplo de organización descentralizada y autónoma, generando nodos replicables que no dependen de ninguna estructura central. Este movimiento surge como respuesta a los circuitos de música hardcore estadounidenses de finales de los 80, espacios hipermasculinizados y machistas, que propiciará la aparición de las Riot grrrl, movimiento musical feminista cercano al punk y a todo su arco de influencia. Entre sus manifestaciones más populares están los Ladyfests que se han desarrollado en ciudades tan dispares como Olympia, Madrid, Sevilla, Berlín, Londres y un largo etcétera. El festival no tiene porque ser grande, ni pequeño, ni estrictamente musical: Ladyfest se construye a partir del colectivo que lo sustenta y le da forma, a nivel local e independiente de otros Ladyfests”

The work of art in the age of Re

“Re-, en primer lugar, apunta a otro concepto del tiempo, el circular, al que alude Nietzche en su concepto del eterno retorno en contra de la linealidad del cristianismo. La idea de tiempo circular es, además, contraria a la linealidad del ideal de progreso que plantea el capitalismo en su sinfín de nuevos productos, de desarrollo y avance, de *obsolescencia programada. (…) Ahora el pasado es siempre presente, la cultura del link ya teje una red de conocimiento que desborda la linealidad y crea un eterno presente. Un fondo que permite un sinfín de recombinaciones y reutilizaciones”.

Ensayo y error. Equivócate mejor. estética de la caída

“Como decía Francis Alÿs,”…. realmente el espacio que me interesa está en el proceso, o en el intento, en este avance sin fin que yo veo como el espacio real de producción” (…) Este enfoque – el de usar cierto software no para lo que se ha diseñado, sino de manera inapropiada – entronca con una rica tradición que se remonta a los inicios de la cultura en red. Estamos hablando de la *cultura hacker, cuyo principal rasgo distintivo es precisamente, esa actitud lúdica de trastear e intentar llevar más allá de su uso normativo las herramientas. El espíritu, o actitud hacker, nutrida en los entornos académicos de finales de los 50 del siglo pasado, ha resultado una de las principales fuerzas motrices de desarrollo e innovación tecnológica”.
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